Consecuencias de la falta de colágeno

El colágeno es la proteína más abundante en los humanos. El cuerpo la produce de forma natural para cumplir diferentes funciones. Los encargados de segregar el colágeno son los fibroblastos, unas células presentes en distintos tejidos, como los ligamentos, los tendones o los huesos. La característica más llamativa del colágeno es su resistencia, pudiendo aguantar cargas de hasta 40 kg por cada fibra de 1mm.
Está formado por una gran cantidad de aminoácidos, entre los que destaca la glicina, la cual es fundamental para el desarrollo de los músculos y para la salud de los huesos. Además de la esta, el colágeno también está formado por hidroxilisina e hidroxiprolina, entre otros.
Pese a que se suele conocer al colágeno como el responsable de que luzcamos una piel joven, lo cierto es que esta proteína cumple otras funciones muy importantes en el organismo. De hecho, existen diferentes tipos, cada uno de ellos con una función principal. Entre sus cometidos, destaca la dotación de elasticidad a los tejidos, la aportación de resistencia a los mismos o la sujeción de los órganos.




